LAS BANANAS DEL DESAYUNO


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Sí. Ahora entiendo todo. Hay días en los que las bananas del desayuno se ven más brillantes. En los que los sueños parecen continuar despiertos a pesar de nosotros mismos. A pesar de mí mismo. Las bananas del desayuno. Los magníficos colores pop. El lujo de haber existido después de Warhol, en una era inmediata de comunicación y creatividad sin límite. Warhol y Photoshop para iPhone. ¡Ja! Preciosa combinación anacrónica de tecnología que no puede respirar sin arte.
Imaginación filantrópica. Modestia fundamental y rebeldía. No he podido evitar los colores en mi propia cabecita recientemente. Algo pasa. Tal vez sea después de ver la maravillosa interpretación de Dalí pensando en rinocerontes llevada a cabo por Adrien Brody en Midnight in Paris, la nueva y majestuosa película de Woody Allen. La colorida transmisión de su Woodyallenés a Owen Wilson como genial herencia de su brillante carrera hipersensible a los sueños sin ser surrealista. Definitivamente una película maravillosa puede meter colores en la mente de un alguien como yo.
Me gusta Woody Allen.
Me gusta bloguear. Me gusta jugar con las imágenes y hacerme parte de ellas. Viajar en el navío de las bananas del desayuno mientras invento poesía erótica que formará parte de mi repertorio póstumo de cuadernos y archivos sin publicar.
Y no solo amo el color de las bananas. Amo ver amanecer. Y el aroma del café. Y el olor a bosque muy temprano en la mañana mientras voy a correr.
Pero la gran analogía hoy es la de los colores. Los que no se ven. Los que hacen poesía.
Los que despiertan sensaciones en la piel y hacen vibrar.
Por cierto, hoy también fui a correr. Más me vale dejar descansar mis pies unos días y ponerme a meditar.
Ya veré. Mientras leo.
¿Han leído a Amélie Nothomb? Pues tiene libro nuevo. Hoy lo termino y les cuento. Pero los comentarios serán favorables. Porque esta poniendo mucho color en mi cabecita.
Amo la luz, ¡carajo!

AYER
CARRERA: 46min
YOGA: No
NOVELA: No
POESÍA: Mucha

IMAGEN: Las bananas de mi desayuno en mi cocina.

CONSEJO: Colores. Buscar colores. Muchos colores.

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3 pensamientos en “LAS BANANAS DEL DESAYUNO

  1. Qué delicia que una película provoque tanto a un espectador. Tanto como para percibir esos colores que no son visibles al ojo. Propones un gran ejercicio diario en este post: 1. Buscar una imagen para cada día. 2. Buscar un color para cada día. Te pregunto, ¿será que este ejercicio habrá que hacerlo al despertar o antes de ir a dormir?
    Yo hoy hago el ejercicio antes de irme a la cama:
    Imagen del día: un vaso desechable de café con leche
    Color: azul grisáceo -ese como de lluvia.
    Saludos y si, platícanos de ese libro que estás por terminar.

    • @Danto Es increíble encontrar esos momentos que nos hacen descubrir la verdad de los colores, ¿no lo crees?
      Los rincones dentro de nosotros mismos que van creando nuestra personalidad.
      Mil gracias por tu maravilloso comentario

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