METAMORFOSIS DE UNA SONRISA

20120319-154248.jpg
Pasé muchas horas perdido en esa imagen discreta de tu sonrisa. Días. Finalmente decidí salir por un segundo para descubrir que tus ojos son enormes. Color, forma, profundidad y brillo aparte. Enormes. Fue entonces cuando me permitiste acariciar despacio tu espalda desnuda mientras dejaba a un lado tu sonrisa y exploraba la inmensidad de tus ojos. Entonces te besé. Y perdí las dos nociones, las tres. Todas. Los sentidos se juntaron en mis labios. En tus labios, reconocía tus ojos a pesar de tener los míos cerrados, reconocía tu sonrisa a través de mis labios. Me separé de ti para observar tu perfecta desnudez. Un segundo, y sonreí. Tú lo hiciste y alumbraste la habitación. Mi mano fue buscando poco a poco tu humedad, mis labios coqueteaban con tu cuello. Pero yo no podía dejar de ver dentro de tus ojos un solo segundo. Regreso a tu sonrisa, encuentro un espacio entre tus piernas que me llama, magnetismo. Mi mano lo busca, mis dedos te buscan. Por dentro. Te despiertan. Te regresan a un ligero suspiro, un leve gemido que crece. Metamorfosis de una sonrisa. Que se vuelve mía, que se vuelve placer. Que me ruega que cambie de rumbo. Que ruega a mi lengua por su vida. Y mi lengua obediente se funde de un solo golpe en tu humedad ya mía. Tu sonrisa sigue escondida, tu aliento crece. Un orgasmo vuelto estrella. En mi lengua. Te penetro sin pedir permiso. Llego a ti. Mis labios a tus besos quienes son ahora responsables del refugio de aquella sonrisa. Te beso con más fuerza al desvivirme dentro de ti. Al entregarme por completo. Y después del caos de dos orgasmos asociados, regreso a tus ojos y me cuentan un secreto. Tu sonrisa de regreso junto amí.

Nos abrazamos. Y sigo perdido en tu sonrisa.

ENTRE TÚ Y YO

Si llegaste hasta aquí es porque seguramente lees blogs. O porque te gusta el erotismo y alguien te dijo que aquí encontrarías algo de eso. Si llegaste hasta aquí tienes algún tipo de relación con la poesía, o con el mundo digital. O conmigo, tal vez nos conocemos hace mucho, o hace muy poco, da igual. Si llegaste hasta aquí, también pudo haber sido por Twitter, o Facebook.

Aquí estás. Leyendo unas palabras, regalándome un poco de tu tiempo para ver qué diré. Si escribo algo nuevo o algo cachondo. Si es que más adelante encontrarás algo de peso en este post, algo que puedas recomendar, o contar, o compartir. Tal vez algo que te haga mentarme la madre y decidir dejar de seguirme.

Pero aquí estamos, en este momento tú y yo, en medio de la democratización de las letras, gracias a la democratización de las letras. Buscando conocernos más íntimamente. Aquí estamos solo dos. Nadie lee más que tú. Y yo. Soy un lector más una vez que escribo, comparto todo. Contigo.

Lo único que sé de blogs lo aprendí leyendo blogs. Y escribiendo blogs, casi diario por años.

Lo único que sé de literatura lo sé porque he leído libros. Y porque tengo más de un millón de palabras escritas.

Lo único que sé de ti es que estás leyendo este blog.

 

¡Suscríbete para seguir en contacto!

¡Comenta para saber qué piensas!

¡Conozcámonos más de cerca!