PAUSAS EN LAS SENSACIONES

De pronto parece que el tiempo de las letras termina. Escasea como la pasión a la luz de la rutina. El tiempo de las letras escapa repentinamente dispuesto a resucitar en algún momento, cuando las hojas de los árboles tengan otra tinta, cuando el recuerdo del sonido sea solo música.

Parece sin querer que la música termina. Pero no hemos llegado hasta el silencio. Las figuras serán colores y las personas planetas. Los sueños libertad y la inocencia llegará sin sacrificio.

¡Alto! Una dictatorial pausa detiene emoción y sensaciones. El tiempo de las letras. Un tiempo de las letras. Pasión, erotismo y crucigrama detenidos. Metamorfosis endiablada que me llena de locura. Algunas veces hace falta escapar. Salir corriendo sin detenerse hasta caer rendido o muerto. Hasta morir o revivir con otro aliento. Correr a mitad de la pausa. Que es lo mismo que detenerse cuando el mundo corre despiadadamente, cuando el vertiginoso ritmo del sexo y la cultura se distraen en un aire de ilusión.

De pronto el tiempo aparente de las letras hace un alto. Y descubro que en las letras no hay tiempo. Yo me fui. Los colores y las notas quedan tras de mí. Volveré siendo de tinta.

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¿HACER DINERO DEL ARTE?

Una de las grandes preocupaciones de los artistas en la era digital es cómo monetizar su obra, ¿ahora de qué voy a vivir? Lo mismo sucede con algunos publicistas o jefes de marketing. La democratización de los medios de comunicación está poniendo los nervios de punta a todos los tradicionalistas. Y lo peor, dentro de estos tradicionalistas existen muchos que se autoproclaman innovadores. El mundo está de cabeza. Una de las grandes preocupaciones es qué va a suceder si la gente ya no paga por lo que consume. ¿Qué pasará con la industria editorial? ¿Qué pasará con la industria discográfica? ¿Qué pasará con la prensa? ¿Con las estrellas de rock? ¡Oh! ¿Quién podrá ayudarlos?

Muchos geeks y gurús del marketing digital hablan de esto a profundidad, se convierten en dioses de ciertas minorías. Se convierten en estrellas de su propio espectáculo y venden a miles y miles de dólares la publicidad en sus blogs visitados por millones.

El punto es: ¿qué es lo que buscas? ¿Fama mundial? Te equivocaste de época. Llegaste unas décadas tarde. Buscas un espacio para innovar o para que algunos se den cuenta de tu genio y te sigan fielmente hasta el fin del mundo. Llegaste en el momento correcto.

Considero que una pregunta importante es, ¿quieres dar algo al mundo o quieres que el mundo te rinda homenaje? De nuevo, si lo que buscas es dar algo, porque sabes que eres bueno o buena (el mejor o la mejor) en lo que haces, estás en el mejor lugar de la historia. Si quieres tener las fiestas de Tommy Lee Jones y Pamela Anderson, mejor intenta ganar American Idol.

Accesibilidad, hoy tenemos acceso inmediato a demasiado material de altísima calidad.  Música, fotografía, literatura, cine, publicidad, moda. Todo está a la mano. ¿Cómo puedes sobresalir? Poniendo lo que eres ahí. ¿Cómo puedes sobrevivir? Pregúntale a Mark Zuckerberg, el te responderá mejor que yo. Pregúntale a Ried Hoffman o Eric Schmidt. Mi mejor consejo será que no dejes el camino porque parece no ser seguro, tienes la ventaja de que puedes inventar ¡lo que sea! ¡Incluso una nueva forma de ganar dinero!

Yo no he inventado la nueva forma de ganar dinero, pero sí quiero estar en la jugada en el nuevo giro del arte y de los medios de comunicación, así que mi nuevo proyecto también será gratuito y fácilmente descargable

¿CÓMO EMPIEZA TU SÁBADO?

De nuevo. Encontrando en el primer cuadro del día un escrupuloso delirio que me lleva a escribir. Luego el café. Y de ahí la música. Todo esto acompañado de algunas poesías y revistas abiertas (digitales, por supuesto). Un artículo por aquí, un poema por allá, otro café. Xiayin Wang no deja de tocar el piano. Disfruto mi momento, ese que no comparto, disfruto de los sueños que dejé de soñar en la madrugada.

Lo importante no es solo sentir, sino desear. Disfruto del deseo, de la posibilidad del placer. Y todo, mientras escucho un poco de música un sábado por la mañana. Rodeado de letras y un par de tazas de café,

¿Qué más puedes pedir para un amanecer? ¿Hay alguna mejor forma de aprovechar el tiempo con uno mismo? Mañana me toca correr antes del ritual, tal vez en vez del ritual dando pie a uno distinto. Hoy, es solo esto. Y no quiero nada más.

¿Cómo es la mañana para ti?