C DIGITAL (MAYO)

Finalmente llegó. Luego de mucho trabajo y mucho tropiezo. Lo que empezó siendo un experimento, cada vez va volviéndose más realidad. El nuevo número de C digital se publicó. Tras numerosas anécdotas, infinitos malos ratos. Muchas madrugadas completas y demasiada paciencia, salió. La primera revista exclusiva para tablet de México. Sin duda es un proyecto ambicioso, pero vale la pena ser parte de este comienzo. Son todavía pocas las revistas que adoptan por completo este formato, pocos los lectores familiarizados con él. Sin embargo, es un medio de comunicación que abarca todo, y que dentro de poco será, probablemente, el más importante. Nuestro proyecto no es solo una revista, sino un empuje a la difusión del arte y la tecnología en un mismo espacio. Una constancia del momento tan importante que está viviendo el arte en este momento. Ayúdanos a difundir este proyecto. En España, Venezuela, Argentina, Colombia, por supuesto en México y en USA. ¡Ayúdanos a hacer de este proyecto una realidad! Descarga la revista. Es gratis y lo seguirá siendo. Haz que alguien la baje. Por el momento es solo para iPad, pero puedes compartir por correo casi todo el contenido, para leerlo en PDF donde quieras. ¡Baja la revista! Recomiéndala. Y si quieres colaborar, escríbenos por favor. Siempre estaremos abiertos.

Y siempre habrá algo nuevo.

Baja aquí C digital de mayo

SOMOS IDEAS

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Esperar. Desesperar. Insinuar. Creer. Despertar. Leer. Formar cada mañana una nueva versión de nuestro propio criterio. Defender. Soñar. Defender lo que soñamos. Revisar los lineamientos de nuestro idealismo basados en la nueva información que nos regala la prensa diaria. Café y un criterio de desayuno, por favor. Devolver la pasión a nuestro día. Intentar comenzar un día. Correr, tal vez, para retomar un poco de placer y disciplina. Para huir o para nacer. Comenzar. Deliberadamente arrancar con valentía (o algo similar) nuestro día.

Formar un criterio. Defender aquello en lo que creemos. Creer en algo. Justo ahí nos volvemos vulnerables: al defender a personas y no a ideas. En el momento en el que formamos nuestro propio criterio apoyado en quién nos dice qué y no en simplemente qué se nos dice. La información es la pauta.

Entiendo que sea demasiada la gente que no tiene un criterio propio. ¡Está bien! Lo que me cuesta trabajo es entender a cierta gente que dice tenerlo, y al final del camino vive copiando en carbón opiniones de otros. Yo creo con toda mi fuerza que debemos defender a ideas, no a personas. Cuando eso suceda tendremos mejores políticos, mejores periodistas, más intelectuales y menos seudo de todo. Menos todólogos opinadores y más conceptos de los que colgarnos. Entiendo que haya tantos sin criterio. No se puede exigir más de las masas. Pero sí se puede exigir más de la gente pensante. Generemos más ideas, menos chismes. Hablemos más de conceptos. No de personas.

El café de cada mañana tendrá otro sabor. Los colores del amanecer descubrirán nuevas texturas. Si empujamos a nuestras opiniones más allá de nuestras telenovelas, el intelecto trabajará de otra forma.

Sin escapar. Durmiendo. Pensando. Escapando. Sin dormir. Soñando. Inventando. Leyendo. Descubriendo. Mundos. Universos y pasiones. Mucho más allá de nuestros ojos. Somos ideas. Es hora de perseguirlas.

LA FRAGILIDAD DE LA SEDUCCIÓN

La fragilidad de la seducción. Del egoísmo e intimidad de las palabras. La fragilidad de cada letra cuando acaricia, cuando intenta revivir al sentimiento, cuando lo revive, cuando lo aviva. La fragilidad de aquel fuego a la intemperie, intentando permanecer. La fragilidad de la seducción nos acosa disfrazada de romance. Y seguimos cayendo en el silencio y las pasiones entorpecidas. A veces somos cuerpos, a veces sudor. A veces mucho más. De pronto decidimos encontrarnos al amanecer, entre besos y orgasmos. Entre insinuaciones y delirio. Entre lo que somos y lo que pretendemos.

Estoy hecho de prosa, de letras. De sensaciones hechas tinta. Perdidas entre las multitudes del olvido. De pronto sueño con locura, de pronto sueño con imágenes y con besos. Pero entiendo que la seducción y sus logros son tan vulnerables como el ser.

Luego me doy cuenta que no existo, que me desvivo en un paraíso escondido llamado libertad. Y escribo para gritar, para respirar, para destilar locura. Creo en la seducción solo por una razón: ¡porque sé que es vulnerable!

En tiempos de decisiones es importante comprender que todo, absolutamente todo aquello en lo que creemos es relativo, tan relativo como frágil es la seducción.

MINUTOS ANTES DE VOLVERME LOCO

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Tardé pocos minutos en volverme loco en los minutos siguientes a conocerte. Primero vino. Luego palabras. Después colores. Después la memoria de tu sudor amenazante, desafiante. La insistencia de tu perfecta presencia junto a mí. Luego fueron tus labios y su roce con los míos. Luego tu pecho despertando mi erección en un abrazo. Luego tus gemidos sintiendo esa erección. Lo siguiente fue el calor que desprendían nuestros pechos al fundirse en un solo sudor. Tardé pocos minutos en volverme loco antes de conocerte. Antes de tenerte y saber que no existías. Que nunca has existido para mí.

El resto es la memoria y su inmediata distorsión de mis sentidos.

CIEN PALABRAS

Besos. Labios. Fuego. Locura. Consciencia. Egoísmo. Paciencia. Pasiones. Intenciones. Descripciones. Piel. Hipnotismo. Presencia. Enunciado. Cruzado. Holograma. Distinto. Pasión. Paraíso. Dolor. Inconsciencia. Colores. Idiomas. Saliva. Tus labios. Tus besos. Mis besos. De ti. Carne. Sudor. Idealismo. Mañana. Amanecer. Y tus piernas. Pacientes. Presentes. Conscientes. Recurrentes. Recuerdos. Instantes. Pasado. Presente. De ti. Somos. Pasado. Presente. Egoísmo. Paciencia y ausencia. Palabras. Colores. Sabores. Estúpido camino directo hacia ti. Magnífico destino de saberte. Cerca. Ilusiones. Nuestros cuerpos. Tu sonrisa. La palabra. Dimensión. Somos. Somos uno. Llegaremos a ser cien. Somos besos. Somos hoy. Ilusiones. Laberintos. Crucigramas. No te fuiste. Llegas. Eres. Belleza. Fuego. Pasión.

A QUIENES YA NO ESTÁN

Encontrarme con el alma derrotada, con la luz perdida en su propio equilibrio. Encontrarme aquí. Y de pronto no saber qué hacer. ¡Qué digo! Nunca sé qué hacer. Por lo tanto, escribo. Con razón o sin razón para hacerlo, con algo o nada qué decir. Me transporto a lugares en los que nunca he estado o en los que, simplemente, ya no estoy. Viajo, a veces sin alas, muchas veces con el pecho por el suelo y la tierra persiguiendo a mis entrañas. Viajo, a veces volando.

Encontrarme con el alma a media luz, en un tenue amanecer de tanto olvido. En un tenue amanecer de aquel olvido que nunca llegará. Dolor. A veces momentos. A veces presencia. Encontrarme, de pronto, con tantas ganas de vivir. Hoy nada es diferente: el vacío no crece. Nunca ha muerto. A pesar de ser de muerte. Hoy nada es diferente. Pero tuve que escribir. Porque sí. Porque empecé. Porque amanecí, sin querer, con el alma derrotada. Con un destello de luz perdida en un equilibrio artificial. En un laberinto de seda. En una locura despiadada.

Una sonrisa y un suspiro. Un clavado en la memoria. Y en la tumba de la memoria, en el lado oscuro. Para ver de nuevo el brillo. Vivo con los ojos llenos de paciencia. De paciencia de saber que no sé nada. Paciencia de saber que habrá años que no llegan, que el tiempo no logra todo. Vivo con la sonrisa que me da la paciencia. La paciencia de estar vivo.

Luego, cerrar los ojos, respirar profundamente, dejar por un instante todo atrás y regresar con una sonrisa a mis zapatos. Adelante y sin excusas. ¡A vivir!

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Elisa J. de Cohen (1956-1996)

DETRÁS DE NOSOTROS UN ÁRBOL

Detrás de nosotros un árbol. Nuestros cuerpos se buscaron. Sin pedir permiso, sin decir una sola palabra. Simplemente se encontraron. Atracción fantástica: mezcla de luz y de colores, de sensaciones y sonidos. Mezcla de aliento y de saliva. De locura y de nosotros. Detrás un árbol y nosotros volábamos. Su humedad era mía, mi cuerpo era suyo. Mi deseo fundido en palabras calladas, en silencio inocente. Laberinto incluido. Temblores, paciencia.

La penetré sin cuerpos, gemimos, gritamos. Un orgasmo. Sin cuerpos. Completo, pleno y perfecto. Dimos la bienvenida al sol. Dimos la bienvenida al aire. Hicimos el amor desesperadamente, nos hicimos falta, encontramos el balance perfecto de un instante y la eternidad. Nos besamos sin labios, nos devoramos sin saliva. Nos hicimos uno reinventando el sexo sin pudor. Sin cuerpos. Detrás de nosotros un árbol.

NANO-CELEBRIDADES

Ayer leí por primera vez la palabra micro-celebridad. Un término acuñado para aquellas personalidades que solo existen en medios digitales. Sin embargo, cada vez van tomando mayor fuerza. La democratización de los medios de comunicación en la era sociodigital ya es más que evidente. El surgimiento de nuevos líderes de opinión está consolidándose como un hecho. Nuevos escritores, nuevos músicos, nuevos periodistas nuevos antropólogos, nuevos pintores, nuevos actores, nuevos reporteros, nuevos filósofos, nuevos medios. Nuevos medios. Nuevos lectores, nuevo público. Todo al alcance de nuestras manos, incluyendo la ilusoria egolatría de muchos, el superfluo criterio de tantos que piensan que sus interacciones con celebridades (micro o no) los convierten en, digamos, nano-celebridades con criterios adquiridos (estúpidos o no) expuestos como propios y defendidos con un efímero idealismo heredado.

La democratización de medios de comunicación también significa la pulverización de las ideas, la creación de tribus, el nacimiento de ilusiones destinadas a la mediocridad. También. El éxito y la mediocridad van de la mano, porque la escala de grises va aumentando en extensión.

Quisiera entender todas las implicaciones sociales que puede tener el complejo de estrella en el mundo de sociodigital. Quisiera conocer el alcance que tiene en la esquizofrenia y la doble personalidad el llevar vidas paralelas, detrás de un avatar y entre seres de carne y hueso.

El perfeccionamiento de la pose, el ilusionismo que da la filosofía barata, y la cercanía artificial a criterios y opiniones. Hoy nos topamos con un mundo en pleno esplendor y en la puerta de entrada a una oscuridad tenebrosa. La gente puede tener mucho más conocimiento o solo pensar que lo tiene, las celebridades pueden decir lo que piensan de verdad y pueden caer en errores, las celebridades intelectuales están resurgiendo y con ellas rémoras digitales. ¿Conoces a alguna? ¿A alguien que se dice ser lo que no es, que detrás de un avatar se siente alguien que no es? ¿Twitstars? ¿Nano-celebridades?

No entiendo los conceptos que se van generando en esta era, pero intento ser parte de ella, de ellos, de todo. Intento encontrar un nicho para la literatura y para mi propia forma de ver el arte y la vida. Nada más. En este momento lo importante es el fin, no el medio. Forma y fondo.

Yo solo quiero seguir escribiendo. Y el que quiera que me lea, eso me hará feliz.

 

 

 

DEBATES, ESCOTES Y CHISMES

Las páginas de los diarios deberían de estar llenas de discusiones políticas, no de chismes acerca del escote de la edecán del debate. Las páginas de opinión de los periódicos deberían estar hirviendo de expertos en finanzas con profundas disertaciones en las propuestas (inexistentes) del debate de anoche. Rebosando de expertos en política explicando las reformas presentadas por los candidatos. Pero no. El debate ayer fue un chisme: el debate de “y tu mamá también” lo llamaría yo. Chismes, que tú dijiste, que eres un mentiroso, que tus amigos son los malos, que un grupo de archienemigos, que no estabas, que te gastaste aquí que te compraste allá. ¡No mamen!

Pero no sé si eso sea lo peor o el chisme promovido por la prensa el día de hoy. Que ganó quién, que el otro dijo, que uno es apoyado y que el otro. Nos debería dar asco consumir “opinión política” como si hablaran de una carrera de caballos en la que se jugaban solo apuestas recreativas o enfermizas. ¡Es un país del que estamos hablando! ¡Un gobernador! Ustedes, señores periodistas, son (en teoría) la voz de una sociedad. ¡Cómo pueden exigir algo que no sea chisme de quienes pretenden gobernarnos si lo único que dan es chisme para informarnos! Dan más vergüenza ustedes, informadores. Porque son más lavanderas que los políticos. y precisamente ustedes son quienes deberían exigir lo contrario. O les parece algo más propositiva esta columna de Carlos Marín, el director de uno de los periódicos más leídos de México. Chisme. Nada más, alimentando a las masas fabricando telenovelas, buscando limpiar mierda con mierda. ¡Luego no se quejen de lo que obtienen los políticos! A los opinionólogos yo no les llamaría expertos, les llamaría habladores y charlatanes.

¿Hablar de la edecán de anoche? La sola aparición de ese escote en un evento así debería ser un tema abordado por todas las defensoras de derechos de la mujer del país. No solo fue de mal gusto, sino sexista y denigrante. La mujer como objeto en pleno siglo veintiuno, en una plataforma así. Es increíble. Pero lo más increíble es que no solo aparezcas en diarios alarmistas, sino en diarios “serios”. Y no con la indignación que el hecho merece, sino con toda la visión chismóloga de nuestros “expertos” en hablar.

¡Qué suerte que los medios de comunicación se están democratizando! ¡Qué suerte que cada vez los charlatanes y vampiros mediáticos son menos leídos!

CINCO MINUTOS

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No tardé más de un minuto en inventarte por primera vez. Tu imagen. Tu sonrisa.
Al segundo minuto te pensé a mi lado. Te convertiste en tinta. En palabras dibujando tu cuerpo.
Habían pasado tres minutos cuando mi cuerpo diagnosticaba mi deseo. Eras tú aquel fuego.
Sin darte cuenta, a los cuatro minutos me confesaste tu humedad.
Cinco minutos y dije hola, con mi lengua ya perdida entre tus piernas.
La distancia. Y yo tengo.