COLORES PALABRAS

 

Pasión

Laberinto

Sudor

Erotismo

Hipnotismo

Hedonismo

Ilusión

Equilibrio

Notoriedad del instinto

Instrucción

Resurrección

Colores

Exorcismo

Y me pierdo

Te dejo

Te encuentro

Te busco

Te beso

Te siento

Te añoro

Tu aliento

Mi cuento

Buscarte

De nuevo

La noche

Tu noche

Desierta

Despierta

Temblando

Ignorando

De sueños

Y aroma

De viento

De espacio

Tu espacio

Mis manos

La inercia

Conciencia

Vapores

Raíces

Esquemas

Temores

Delirio

Reflejo

Brillante

Hipnotismo

Recibo

De nuevo

Tu cuerpo

Tu piel

Tu humedad

Tu cordura

El instante

Perfecto

Te bebo

Desvelo

Consuelo

Deshielo

La paz

La inocencia

Cadencia

Susurro

Silencio

Pasión

Soledad

De estos colores veo las palabras. Las gamas y la poesía tienen tanto en común. Las letras y los colores. La forma de organizarlas para que cobren un sentido, alguna armonía, para que ganen cierto valor estético.

Me pregunto cómo sonarían de ser notas.

——————-

Si quieres agregar algo, hazlo a través de los comentarios o por e-mail a contacto@ceditorial.com, si te gustó este post, compártelo.

¿Has pensado en suscribirte a este blog?

METAMORFOSIS DE UNA SONRISA

20120319-154248.jpg
Pasé muchas horas perdido en esa imagen discreta de tu sonrisa. Días. Finalmente decidí salir por un segundo para descubrir que tus ojos son enormes. Color, forma, profundidad y brillo aparte. Enormes. Fue entonces cuando me permitiste acariciar despacio tu espalda desnuda mientras dejaba a un lado tu sonrisa y exploraba la inmensidad de tus ojos. Entonces te besé. Y perdí las dos nociones, las tres. Todas. Los sentidos se juntaron en mis labios. En tus labios, reconocía tus ojos a pesar de tener los míos cerrados, reconocía tu sonrisa a través de mis labios. Me separé de ti para observar tu perfecta desnudez. Un segundo, y sonreí. Tú lo hiciste y alumbraste la habitación. Mi mano fue buscando poco a poco tu humedad, mis labios coqueteaban con tu cuello. Pero yo no podía dejar de ver dentro de tus ojos un solo segundo. Regreso a tu sonrisa, encuentro un espacio entre tus piernas que me llama, magnetismo. Mi mano lo busca, mis dedos te buscan. Por dentro. Te despiertan. Te regresan a un ligero suspiro, un leve gemido que crece. Metamorfosis de una sonrisa. Que se vuelve mía, que se vuelve placer. Que me ruega que cambie de rumbo. Que ruega a mi lengua por su vida. Y mi lengua obediente se funde de un solo golpe en tu humedad ya mía. Tu sonrisa sigue escondida, tu aliento crece. Un orgasmo vuelto estrella. En mi lengua. Te penetro sin pedir permiso. Llego a ti. Mis labios a tus besos quienes son ahora responsables del refugio de aquella sonrisa. Te beso con más fuerza al desvivirme dentro de ti. Al entregarme por completo. Y después del caos de dos orgasmos asociados, regreso a tus ojos y me cuentan un secreto. Tu sonrisa de regreso junto amí.

Nos abrazamos. Y sigo perdido en tu sonrisa.

SEIS MINUTOS

20120318-201342.jpgMinuto uno. Me despido de ti, no de tu sonrisa. Entro en ese estado meditativo al que solo me llevan tus ojos.
Minuto dos. Ya sin ti despierto a mi realidad empapada de tu cuerpo. Regreso en la profundidad de mis sentidos hasta tu tu voz disfrazada se tinta.
Minuto tres. Te busco. Creo que te encuentro. Te grito. Te invento. Sé que ahí estás. Justo ahí.
Minuto cuatro. Te abrazo y te huelo. Te invento de nuevo. Te invito. Te siento. Te beso. Tu lengua me responde. Tu sudor se apodera poco a poco de mí.
Minuto cinco. Soy tuyo. De tu imagen. De tu cuerpo. De tus labios pegados a los míos. Soy tuyo por completo y tú lo sabes. Y me besas ya sin ropa.
Minuto seis. Descubriendo tu humedad es que me pierdo. Treinta. Tu sonrisa. Tu piel. Pero no estás. Pregunto tu nombre.
Y te veo sonreír una vez más.

MUY TEMPRANO

20120317-071658.jpg
Me gusta madrugar porque entiendo de silencio. Porque ese momento que precede al día me hace sentir paz. Antes del ruido de la ciudad, la ciudad me pertenece: vulnerable discreta. El amanecer es como la primera noche de una cortesana. Tímida, inquieta, sutil y sensual.
El amanecer es mi refugio y la casa de mis letras. Sueño, pero ya despierto. Vibro, pero ya con alas. Siento, pero dando vida a la poesía.
Me gusta madrugar porque todo lo decimos en baja, nos hablamos en voz baja, pensamos en voz baja. Me gusta leer muy temprano para aprovechar esa voz callada y dejar entrar a la voz de los libros.
Y también me gusta que sea la hora de irme a correr.

¿Tú madrugas?

ENTRE TÚ Y YO

Si llegaste hasta aquí es porque seguramente lees blogs. O porque te gusta el erotismo y alguien te dijo que aquí encontrarías algo de eso. Si llegaste hasta aquí tienes algún tipo de relación con la poesía, o con el mundo digital. O conmigo, tal vez nos conocemos hace mucho, o hace muy poco, da igual. Si llegaste hasta aquí, también pudo haber sido por Twitter, o Facebook.

Aquí estás. Leyendo unas palabras, regalándome un poco de tu tiempo para ver qué diré. Si escribo algo nuevo o algo cachondo. Si es que más adelante encontrarás algo de peso en este post, algo que puedas recomendar, o contar, o compartir. Tal vez algo que te haga mentarme la madre y decidir dejar de seguirme.

Pero aquí estamos, en este momento tú y yo, en medio de la democratización de las letras, gracias a la democratización de las letras. Buscando conocernos más íntimamente. Aquí estamos solo dos. Nadie lee más que tú. Y yo. Soy un lector más una vez que escribo, comparto todo. Contigo.

Lo único que sé de blogs lo aprendí leyendo blogs. Y escribiendo blogs, casi diario por años.

Lo único que sé de literatura lo sé porque he leído libros. Y porque tengo más de un millón de palabras escritas.

Lo único que sé de ti es que estás leyendo este blog.

 

¡Suscríbete para seguir en contacto!

¡Comenta para saber qué piensas!

¡Conozcámonos más de cerca!

LA LOCURA DE TESLA

20111028-194313.jpg

Electromagnetismo. De verdad yo creo que la misma palabra tiene para mí mayor valor poético del que pueda entender en su significado científico. Sin embargo, para poder utilizar un término de tal magnitud y fuerza hace falta intentar, al menos, entenderlo.

No lo logré, pero me topé con una historia interesantísima: en 1915 se anunció que Thomas Edison y Nikola Tesla habían ganado el Nobel de física por sus contribuciones a la electricidad comercial, o algo del tipo. Pero ninguno de los dos recibió dicho reconocimiento.

Lo que más me interesó de la historia fue la locura de Tesla, sus principios físicos, científicos y geniales. Una demostración precisa de cómo la genialidad puede rayar en la locura o se convierte en una total y absoluta demencia.

Electricidad, electromagnetismo, ciencia, magnetismo, física. Momentos de una mente estructurada dispuesta a cambiar a la humanidad. De pronto necesitamos un poco más de creatividad más allá del arte, de pronto necesitamos arte un poco más allá de la creatividad. De pronto simplemente necesitamos conocer a las personas que hicieron posible algo en el mundo. Algo con tanta fuerza como una extraordinaria metáfora de la vida cotidiana en el poder de la poesía. Electricidad y magnetismo.

Luz. Espectros. Ciencia.

Les dejo un artículo de una página bien interesante para conocer un poco más de Nikola Tesla, un brillante científico, con una mente genial. Un maravilloso personaje.

HOMBRES Y LETRAS. DIOSES Y DIABLOS

20111019-093230.jpg
Según Octavio Paz, López Velarde es un “inesperado e indirecto descendiente de Baudelaire”. Ramón López Velarde escribe con rabia contagiosa: “para dirigir periódicos escritos en bárbaro no es necesario conocer gramática española”. Salvador Elizondo habla de Paz: “Toda su obra, en prosa o verso, nos revela la presencia del cuerpo, origen y término de su escritura”. Círculos. Poesía, diablos y pecados. Letras infalibles que permean por una mente receptiva, lo sepa o no. Baudelaire no cree, López Velarde hubiese querido no creer. Elizondo cree en la belleza de la prosa, Paz en el lenguaje. Todos nos llevan a todos los textos, a la pasión definitiva por transmitir.

Entonces despierta una furia desesperada que nos traslada de la belleza al odio, de la adoración a la perdición. De la vida a dar la vida. De la muerte a dar la vida. Prosa. Pensar en letras, con letras, por uno mismo, con el cerebro de otro, despertando nuestro cerebro. ¡Da igual! Prosa comprometida que a fin de cuentas nos guiará por caminos bíblicos, sicológicos, sociológicos, intelectuales, científicos, informativos, recreativos. Prosa en letras impresas o digitales, blogs o revistas, libros o manifiestos.

Ramón López Velarde, descendiente del poeta maldito, temeroso de su propio dios y de su propio infierno, con muerte prematura e intelectuales estudiándolo, utiliza, a principios del siglo XX, el medio periodístico “no para complacer a lectores superficiales, sino más bien para educar y sensibilizar a espíritus receptivos de algo más que la noticia intrascendente, la anécdota trivial y la inmediatez del chisme sin consecuencias”. Baudelaire reta a cada cosa que le rodea, maldice, sueña con un infierno como paraíso final. Despierta belleza a través del sufrimiento. En verso. En flores. En mal. Logrando aquello el poeta de su estirpe puede lograr tanto con el verso como con la prosa, aquello que Elizondo defiende con sangre como finalidad del lenguaje. Aquello a lo que Paz dedica una inmensa parte de su investigación literaria. Tres amplias y variadas generaciones de poesía. De Poema como lo define Octavio Paz. Tres amplísimas generaciones de letras en busca de su propia vida, en la búsqueda perpetua de un receptor sensible con la intención de aprender. De entender. De poner cielo e infierno en un solo orden de magnitud, de crear diablos para vencer a dioses y viceversa. Letras, círculos que sobreviven sin parar. Sin pedir permiso.

Me pregunto, ¿dónde están hoy los descendientes de Baudelaire? Tal vez haya uno que otro escondido en algún blog, tal vez sean geeks o desconocidos genios fuera del alcance de los intelectuales. Por ahí deben de estar, en algún lugar del siglo XXI. Lo que sí ha pululado en México es el periodismo escrito en bárbaro, revistas en decadencia y prosita infame. La generación digital, quizá, encontrará el cuerpo que hace pocos años dejó escondido Paz en prosa y verso. Posiblemente lo encontraremos en Twitter, o en el algún URL de la World Wide Web. Posiblemente no exista, como no existe un texto hasta que no alcanza un par de ojos. Me pregunto si la nueva generación de bytes nos permitirá encontrar la belleza perdida de la prosa, de los diablos y los dioses, de los cuerpos desnudos y la solución perfecta a un sistema económico. ¿Será el siglo veintiuno aquel que nos devolverá las letras perdidas de México en los estertores del siglo veinte?

Yo seguiré buscando.

LABERINTOS. POESÍA DIGITAL

20111017-103844.jpg
Hoy me dispuse a encontrar un nuevo laberinto. El arte puede ser una buena excusa. Hoy me dispuse a dibujar de nuevo un esquema en el que todos seamos uno solo. En el que nos desviemos del olvido para resolver ecuaciones matemáticas en las que el resultado siempre sea uno.

Me dispuse a encontrar un nuevo laberinto. Y lo hallé en un puente que iba desde Tomás Segovia hasta Juan Gelman. Avancé por un mundo de cinematográficas experiencias y de arte que todavía no conozco. De personas y nombres que han logrado tropezar con su destino. De poetas descarriados que ganan premios. De premios que no son dados a poetas.

Me dispuse a encontrar un laberinto y me hallé escribiendo aquí, en un espacio con vida. En el espacio de la animación, las imágenes, en las que el texto convive con la fotografía, en las que la poesía convive con ella misma.

La poesía no podría convivir con nadie más, por más que Gelman y Segovia reciban homenajes. Y premios. El Premio Poetas del Mundo Latino Víctor Sandoval. ¡Bravo por los dos! Bravo por los poetas vivos. Bravo por la tinta. Estamos aquí. Y soñamos con ser nosotros mismos.

Me dispuse a encontrar un laberinto y me dibujé de colores junto a Warhol otra vez. Sigo sin ser quien soy. Pero me pierdo en laberintos que me llevarán a los límites de una nueva poesía disidente. Libre. Lista para renacer en la era sociodigital.

LA POESÍA CUANDO DESNUDA

La poesía es esa brújula que te lleva de la mano a lo incierto. Pero en esa puerta encontramos un destello de las sensaciones más profundas. La poesía es la puerta. La puerta que lleva a todas y a ninguna parte. Es la mala del cuento, la buena. La intuición y la infidelidad. La poesía te guía al más fiel de los instintos.

Y sin quererlo, nos encontramos. Desnudos. Completos. Cubiertos de aquella ternura que no escapa del delirio. Cubiertos de aquella locura que no escapa de lo dulce. Cubiertos de sudor y de saliva. De humedad y de gemidos. Cubiertos de aliento y de alaridos potenciales.

Es la brújula que te lleva a los estados más profundos de cualquier meditación. Se escribe. Pero se respira. Se vive. Pero se transpira. Es la canción del espejo. Es tu propia mano entre tus piernas. Lo prohibido y lo fugaz. Lo permanente. Sin quererlo, la poesía se convierte en madrugada.

Nos amamos. No nos conocemos aún, pero nos amamos. La poesía es romance. Política y vino. La poesía se lee con la piel. Nos amamos y nos olvidamos de repente. Olvidamos la mera existencia de nuestro frenesí. La poesía nos lleva, nos contrae y nos absuelve. Dice Octavio Paz: copia de la copia de la Idea. Es la copia de la copia de la Idea. El ensimismado crucigrama de lo humano. El tímido suspiro que se esconde en el cajón.

Es lo que le falta a cierta prosa. Aquello que define al arte. Lo que convierte en arte el perderme entre tus piernas, lo que vuelve arte nuestros besos. La poesía es los besos, es tu cuerpo desnudo frente a mí, sobre mí.

La poesía es ver tu rostro de placer al penetrarte, al tener mis manos en tu piel. La poesía es lo que gritas en el orgasmo, lo que ves y lo que hueles. La poesía es el olor a sexo y a sudor. Es gritarnos y mordernos. Es antes. Es después.

Surrealismo y no te pierdo. Surrealismo y somos otros. Surrealismo y nos perdemos. La poesía es surrealismo y es pasión. Y una vez que toca lo sublime del placer es la pasión. Lo que nos lleva a actuar, a controlar, a ser controlados, a evadir y a confrontar. Es aquello que sin duda nos llevará a gritar. A procrastinar. A vivir sin medias tintas.

La poesía es la única herramienta capaz de cambiar al mundo.

¡MARAVILLOSO SIGLO DE LOCURAS!

20111007-124824.jpg
Surrealismo. Poesía. Letras y momentos. Dada, hiperrealismo y cultura pop. Espacios en silencio, gráficos y fotográficos. Virtuales, digitales, reales. Tinta, papel y un teclado. Todo lo que vamos descubriendo con el tiempo, aquello que vamos acumulando en la memoria, o en el disco duro de la humanidad. Experiencias propias o prestadas. Pero accesibles para poder utilizarlas a placer.

Teorías del arte y la vanguardia. Del diseño y el buen gusto. Moda y equilibrio, pasarelas en las calles de ciudad. Dandismo, impresionismo. Prostitutas atoradas en un siglo XIX que se niega a regresar. Dadaísmo y espejismos en un viaje a la locura.

Baltasar Gracián escribió en el siglo XVII el Manual de las buenas costumbres. Los axiomas para evitar la vulgaridad. Picasso, tres siglos después, habló de la importancia comercial de su firma en contraposición su obra. Mientras tanto, Christian Dior definía lo que sería la moda y Luis Buñuel hacía surrealismo en la nueva corriente artística llamada cinematografía. Poco después, Tom Wolfe definía un nuevo estilo de la vanidad. Leonard Cohen convivía con los jipis sin poder ser uno de ellos. El buen gusto se va a Vietnam con los jipis y alcanza nuevos horizontes. Yukio Mishima logra establecerlo en el amor a la prosa de sus libros. En su propia definición de la belleza. Japón revive, mata a los jipis y toma al toro de la moda por los cuernos. Llega Steve Jobs y une le tecnología y el diseño.

El arte, la publicidad. El surrealismo que no ha muerto. El Warhol de los sueños. El Woddy Allen psicológico. Las películas de Bergman.

Y de ahí la ola del mal gusto. Televisión, radio, baladas, artistas fabricados. Muerte a la libertad de expresión real, larga vida a la cursilería y los cuerpos de plástico. Todo junto. Todo mezclado. Lo bueno y lo malo. El arte en los medios, la mierda en los medios. La poesía en la política, la muerte de los poetas en la política. El chisme político. El internet. La pluralidad del mal gusto. La nueva difusión del arte, los maravillosos blogs, la accesibilidad de la estética. El bum de la narrativa y el diseño gráfico en la vida cotidiana.

Hemos pasado por tantas cosas, la moda y la estética nos han llevado por tantos caminos hasta dejarnos en el hoy que no para. Los dandis no han muerto, los surrealistas no han muerto. Y el Manual de las buenas costumbres con 400 años de antigüedad es cada vez más vigente.

Nada podrá sustituir al buen gusto. Ni a la magia de la poesía.