UNA MAÑANA CON EL SR. STARBUCKS

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Un corredor apenas terminando su entrenamiento. Dos señoritas antes de comenzar su clase de yoga. El chofer de un presunto hombre de negocios. Un presunto hombre de negocios a quien espera afuera un chofer. Una señora con ropa de gimnasio y un bebé en brazos. Una señora con un magnífico escote acompañada de su hija preadolescente. Un joven arquitecto saludando a quien prepara su café por nombre. Colores. Espejismos de colores formados en fila para recibir la experiencia comprada de un café por la mañana.
A las 7:00am eran tres personas. Minutos más tarde parecían ser treinta. Poco después ya no era fácil contar. Magia y robotismo: una mercadotecnia bien planteada. Todos, tantos, obedeciendo a la regla de poder vivir ña experiencia, un café que no sepa a café, por favor… yo solo un pan dulce, por favor…
Un vaso con bebida caliente en una mano y un periódico de distribución gratuita en la otra. ¿No es eso lo que todos sueñan para comenzar el día? Antes de ir a trabajar, después del gimnasio, en camino a dejar al niño a la escuela. Cualquier momento es bueno para ser parte de la foto de esa particular actualidad. ¿No es así?
Vivimos de experiencias. La maravilla de la publicidad, hacer que creamos en ella, o de las leyendas urbanas, o de lo que se dice. Saber aprovechar una emoción, amplificarla y convertirla en experiencia vendible. ¡Bravo! Funciona.
Adorables reflexiones de un universo parcial, de una estatua clasista que dice existir y se desparrama hacia abajo en una cascada de monadas llamadas experiencias. Es decir, adoro el café de la mañana, y seguramente debo adorar también la experiencia que me venden para ser testigo de lo que acabo de narrar.
Una disculpa, Marx. ¡No soy yo, es el sistema!

COLORES PALABRAS

 

Pasión

Laberinto

Sudor

Erotismo

Hipnotismo

Hedonismo

Ilusión

Equilibrio

Notoriedad del instinto

Instrucción

Resurrección

Colores

Exorcismo

Y me pierdo

Te dejo

Te encuentro

Te busco

Te beso

Te siento

Te añoro

Tu aliento

Mi cuento

Buscarte

De nuevo

La noche

Tu noche

Desierta

Despierta

Temblando

Ignorando

De sueños

Y aroma

De viento

De espacio

Tu espacio

Mis manos

La inercia

Conciencia

Vapores

Raíces

Esquemas

Temores

Delirio

Reflejo

Brillante

Hipnotismo

Recibo

De nuevo

Tu cuerpo

Tu piel

Tu humedad

Tu cordura

El instante

Perfecto

Te bebo

Desvelo

Consuelo

Deshielo

La paz

La inocencia

Cadencia

Susurro

Silencio

Pasión

Soledad

De estos colores veo las palabras. Las gamas y la poesía tienen tanto en común. Las letras y los colores. La forma de organizarlas para que cobren un sentido, alguna armonía, para que ganen cierto valor estético.

Me pregunto cómo sonarían de ser notas.

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A FAVOR Y EN CONTRA (THE HUNGER GAMES)

Ante tan esperada aparición, no pude evitar ir al cine para ver qué tal. Esto es, en corto, lo que opino.

A FAVOR:

– Interesante crítica a la televisión actual y al morbo que despierta el entretenimiento con los Reality Shows. La mezcla de American Idol con Survivor, el fervor de las masas por ver a su próxima estrella surgir llevado al límite, me parece muy rescatable. Una crítica casi certera a la sociedad: encontrarnos con un futuro que se desenmascara de tanta hipocresía en la defensa de los derechos humanos y los tira por la borda. Justo como lo vemos hoy pero preferimos no creerlo. Una visión futurista casi inteligente. Colores, extravagancia, algo nuevo.

EN CONTRA:

– Mucho Hollywood. Demasiada claridad en el desarrollo del suspenso. Mucho “nosequé” de churro americano que termina haciendo casi predecible la historia. Por alguna razón cada vez me producen más urticaria las escenas de acción y romance hollywoodenses. Esta vez no fue la exepción.

Una película entretenida. Y casi inteligente. No puedo decir más. En Rotten Tomatoes los críticos le dan 84%, yo le daría 80%, y ya.

¿La viste? ¿Qué opinas tú?

¿CÓMO EMPIEZA TU SÁBADO?

De nuevo. Encontrando en el primer cuadro del día un escrupuloso delirio que me lleva a escribir. Luego el café. Y de ahí la música. Todo esto acompañado de algunas poesías y revistas abiertas (digitales, por supuesto). Un artículo por aquí, un poema por allá, otro café. Xiayin Wang no deja de tocar el piano. Disfruto mi momento, ese que no comparto, disfruto de los sueños que dejé de soñar en la madrugada.

Lo importante no es solo sentir, sino desear. Disfruto del deseo, de la posibilidad del placer. Y todo, mientras escucho un poco de música un sábado por la mañana. Rodeado de letras y un par de tazas de café,

¿Qué más puedes pedir para un amanecer? ¿Hay alguna mejor forma de aprovechar el tiempo con uno mismo? Mañana me toca correr antes del ritual, tal vez en vez del ritual dando pie a uno distinto. Hoy, es solo esto. Y no quiero nada más.

¿Cómo es la mañana para ti?

HUMEDAD (EMPEZANDO)

20120323-195438.jpgCada viernes, en Perspectiva Co, se cambia el relato de la pestaña HUMEDAD. Hoy no fue la excepción. A partir de este momento puedes entrar a leer un nuevo relato en esta sección.

¿Tienes alguna recomendación o comentario con respecto a la sección?

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VIERNES SEXUAL E IRREVERENTE

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Hoy no amanecí en serio. Desperté riéndome de mí mismo. Disfrutando de lo que pocas veces se disfruta. Del “noséqué”. Si buscas un post serio, este no es el día indicado. Amanecí divertido de cabeza. Extraordinaria forma de ver la poesía. De colores. Sacando a pasear un poco la locura. Recordando que las letras son para vivir, para soñar a veces. Para sentir, siempre. Las letras son nuestras. Y no siempre son solemnes. Hoy, aquí, no.

El viernes es más relajado que otros días. ¡Porque es viernes! Porque se acaba la semana como se conoce para la mayoría de la gente. Sin embargo, el viernes por la mañana, todavía guarda un poco de ansiedad, lo que resta al día para terminar. Las horas finales antes del alcohol, o de una fiesta, reunión; Familia. Casa. Amigos. Placer. Hijos. Viajes. Excursiones. Exploraciones. Dormir. Correr. Despertar. Beber. Drogarse. Crudear. Pasear al perro. Caminar en el bosque. Amanecer en otra cama. Subirse a la bici. Desayunar donde te gusta.

Pero todavía no llega ese momento. Todavía no es de noche. Sobran horas de viernes. Horas hábiles, como se conocen en algunas partes.

¿Qué se hace en esos casos?

– Mantén la calma. No desesperes.

– Busca alguien con quien puedas planear lo que harás terminando el día laboral.

– Busca a alguien con quien nunca hayas tenido sexo para ir a un Motel a la hora de la comida.

– Pide un tequila y dos cervezas a la hora de la comida.

– Lee un libro en la computadora para que nadie note que lo estás haciendo.

– Lee blogs.

– Lee comics.

– Lee las partes divertidas de los periódicos (si todavía quedan de esas).

– Busca buenas fotos de gente cachonda entre tus amigos de Facebook.

– Búrlate en Twitter de los candidatos presidenciales.

– Ponte a trabajar como para olvidar que tiene que terminar el día.

– Lee Humedad de J. Cohen y dile a alguien que la lea (a veces sirve, ¿eh?)

Ahora bien, me queda muy claro que muchas de las personas que leen aquí son personas serias a quienes desborda la cantidad de trabajo y nunca pierden el tiempo. Personas importantes con vidas cuadradas. Está bien, la mayoría de los puntos anteriores no aplican para ustedes. Lo siento. La gente importante hace cosas importantes. Pero eso sí, ¡todos pensamos en sexo! Así que en vez de un tequila y dos cervezas, pide una copa de buen vino, luego otra, y luego otra. Deja a tu mente volar un poco. Imagina aquello que te da placer y búscalo.

Lee un poco. Sueña un poco. Haz trabajar a tu fantasía un poco. O mucho.

¡Y síguela!

Inténtalo, la cachondería es una buena puerta de entrada.

Hoy es viernes de HUMEDAD. Si no has leído la de la semana pasada, sugiero que lo hagas, y que sutilmente la recomiendes a esa persona con la que sueñas. Quién sabe, tal vez despierte algo.

La sensualidad nos da la llave para abrir muchas puertas, usémosla. Y qué mejor que el viernes que de por sí andamos relajados.

¿Nos compartes tus ideas?

TOLERANCIA VERSIÓN XXI

Muchas veces he pensado que me gustaría conocer más a mi enemigo. Saber más de él, entender mejor sus estrategias. Muchas veces he pensado que al menos me gustaría saber quién es en verdad mi enemigo. Sería bonito pensar que no tengo enemigos, pero también sería estúpidamente ingenuo.

Hoy me topé con una suástica. Mal pintada. En una pared por la que somos pocos los judíos que pasamos diario. Definitivamente no tenía una connotación amigable. Muchas veces he pensado en lo mucho que me gustaría saber quién es mi enemigo y por qué es mi enemigo.

Me entristece el odio y me encabrona la cobardía. En el siglo veintiuno deberíamos de saber más, de ser más conscientes, de entender y tolerar. Pero no, simplemente nos encontramos con más hipocresía y más cobardía. Con más gente que odia, pero no lo dice en voz alta para no ser criticados. Claro que están los que odian y matan abiertamente, en nombre de una causa. Esos mismos que ponen en peligro y en la mira de la humanidad a la gente de su raza. Equivocadamente. Aquellos que hacen que la ignorancia cobre fuerza. Jodido. Sigue siendo cobardía. ¿Los que odian sabrán por qué odian? ¿Entenderán realmente por qué son enemigos de sus enemigos? En las noticias, Francia. Y después, en México, una suástica con dedicatoria. Nada nuevo, odio viejo. ¿Y todo lo que sabemos hoy? ¿Y todo ese conocimiento accesible?

Muchas veces he pensado que conocer a mi enemigo me ayudaría a entender y a aclarar. Que seguramente saber quiénes son me ayudaría a que fueran menos. Más conocimiento, más tolerancia. Debería ser más sencillo.

Pero con lo que nos topamos es con otra historia. Con silencio. Cobardía y escenarios de odio.

¿Tú haces algo por promover la tolerancia?

PROFESIONALES DE LA INFORMACIÓN

En su columna de hoy en El país, Elvira Lindo habla de la diferencia entre el periodismo y la comunicación. De la diferencia entre profesionales y diletantes. Habla también de lo que llaman el fin del periodismo.

Compara a los lectores de periódicos con lectores de Facebook y usuarios de Twitter. No habla de papel o formatos digitales, habla de periodismo y comunicación: de aquellos que aman leer los periódicos (tanto como para leer varios al día) contra aquellos que están conectados todo el tiempo y piensan, por eso que están a la vanguardia de la información. Y no (como lo dice ella).

Luego habla de la medicina tradicional y la medicina alternativa como analogía a la situación actual del periodismo. Dice que el periodismo “se acaba”. Yo creo que el periodismo reinicia.

He hablado hasta el cansancio en este blog y en otras publicaciones acerca de la mediocridad de la comunicación en la era digital, de la sobre oferta de información y la cantidad de mierda que abunda en el infinito universo de la red. He hablado mucho de la necesidad de los profesionales y he aconsejado no dejar a un lado a los medios tradicionales o clásicos.

Para mí lo más importante es la calidad, en el arte, en la comunicación, en el oficio. El periodismo se convierte en la historia, en la voz de nuestra era. El periodismo es quien dirá mañana quiénes éramos hoy. Y para eso se necesitan voces de verdad y no peleles. Por eso la vanguardia de la información la siguen llevando las grandes plumas, son y serán quienes hablen por nosotros.

Y para eso hay que hacer otra comparativa que falta en la columna: profesionales contra diletantes. Sí, pero no profesionales del impreso contra diletantes de la digital. Eso es una comparativa coja. Profesionales contra profesionales y diletantes contra diletantes. No podemos comparar lo peor de un mundo contra lo mejor de otro. Eso nos deja tuertos.

Seguramente Elvira Lindo no ha leído los periódicos en México para darse cuenta de lo que hacen los “profesionales” en el periodismo. Razón por la que muchos apreciamos las nuevas tendencias de la información. Aquellos lectores empecinados que damos oportunidad a nuevas plumas.

Los que no creemos que el periodismo esté llegando a su fin, sino que creemos que acaba de llegar a un nuevo comienzo. Un nuevo comienzo que también incluye a profesionales.

 

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¿QUÉ SUEÑAS CUANDO SUEÑAS?

Y cuando me sueñas, ¿qué sueñas? Por alguna razón, todo se desata siempre de una pregunta. La complicidad se define como un beso en la comisura de los labios. Pero nosotros seguimos buscando coincidir. Una tarde cualquiera, despejada o nublada, en una madrugada oscura o en medio de un temblor. Buscamos coincidir.

Hay algunos besos que no encontramos en los libros, y algunos sueños que se salen de las letras, que se escapan de las páginas para contarnos secretos en la piel. Algunos sueños son justo aquello que nos despierta, que nos impide seguir dormidos y nos obliga a levantarnos a correr, o a vivir.

Y vivir tampoco viene en los libros. Entonces volvemos a buscar coincidir, en un sueño, tal vez en esa ocasión desnudos, con los labios entrelazados, tal vez solo con una caricia en la cara, tal vez gritando de placer en medio de un delirio de sudor. Buscamos coincidir recordando aquel roce, cara a cara, nuestros labios apenas encontrándose, mis dedos sin dejar ir por completo a tu cintura. Recuerdo tu nombre, tu aroma, el pasado. Nuestro pasado. Me remontas a quien fui.

Eso tampoco aparece en los libros, pero quizá justo para eso son los libros, para no dejar morir a las historias que viven siempre, que nunca, por ningún motivo dejarán de habitar en nuestra piel.

Así se construye nuestra vida, intentando coincidir, buscando revivir momentos del pasado, mejorar momentos del futuro. Sobrevivir entre sueños y amaneceres. Pero siempre envueltos en la fantasía de nuestra propia historia. Esa que seguro hará una mágica novela.

Y tú cuando sueñas, ¿qué sueñas?

 

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EINSTEIN: ARCHIVOS DE UN GENIO

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Hace unos meses escribí en este mismo blog un post que hablaba de Steve Jobs y de la ardua labor de algunos (en ese caso Malcolm Gladwell) por humanizar a los genios. Sostengo mi punto de vista, a los genios los conocemos y admiramos por su obra. Punto.

Ahora, si ahondamos un poco más en el tema, descubriremos que hay infinidad de actitudes o acciones en la vida privada de algunos genios que fueron causales de la obra que tanto admiramos. Ver sus notas (a diferencia de saber de qué lado de la cama dormía) puede ser la más representativa interacción de la vida privada de un genio y su obra. Ver las notas, dibujos, letra, papeles de cualquier persona que admiramos puede resultar tan productivo como leer al mismo autor, de hecho, es parte indispensable del estudio a profundidad de dicha personalidad.

Y las notas de Einstein no pueden ser menos que maravillosas. Sus posturas con respecto a su judaísmo, a Alemania: a la guerra y a la academia. Al arte y la humanidad. La relación de su condición humana con su obra sobrehumana se encuentra en miles de notas escritas con su puño y letras.

La Universidad Hebrea de Jerusalén lanzó un archivo digital en el que se puede acceder a miles de notas del físico judeo-alemán. Además de contar con un diseño sencillo y amigable, este archivo contiene información valiosísima no solo para el mundo de la ciencia, sino para la intelectualidad en general y, sobre todo, para aprender a ver la vida con ojos distintos.

La recomendación para navegar en la galería de esta página y ver las digitalizaciones no para humanizar a Einstein, sino para comprender un poquito más qué es lo que pasaba por una de las mentes más prolíficas del siglo XX y para ver hasta qué punto la tecnología nos lleva a una fase del conocimiento nunca antes siquiera soñada.

¡Ah! Y una cosa más, si esa información personal se pudo reunir de la primera parte del siglo XX, hay que tener cuidad en la era de Google con todo lo que escribimos, por ahí estará siempre guardado, en algún extraño folder de una nube, al parecer irrelevante.

 

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